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Productos prácticos para el cuidado del bebé

Cuando tenemos que hacer un regalo a un recién nacido nos pasamos muchos días dando vueltas por miles de webs buscando un regalo original. Cada día es más fácil encontrar productos prácticos para el cuidado del bebé, productos que le hagan la vida más fácil a los nuevos papis.

En Dilin-Dalan hemos preparado una recopilación de productos para que encontréis el regalo perfecto.

– Espejo retrovisor para asiento trasero del coche. Da mucha tranquilidad poder conducir y ver al bebé. Se fija perfectamente al asiento, el espejo es bastante grande y además lleva un marco amarillo para que nuestro ojo lo encuentre rápidamente, algo que parece tontería pero cuando estas conduciendo no lo es.

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- Portapañales,  es ideal para organizar la higiene del bebé, de forma fácil y al alcance de las manos ya que cuelga cómodamente de la cuna. Esta que mostramos aquí la podéis encontrar en Ikea.

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– Neceser, de Babymoov. Completo neceser para los cuidados básicos del bebé. Cuenta con 9 accesorios básicos para el día a día: un termómetro digital con bulbo flexible, un aspirador nasal de bebés por aspiración bucal, par de tijeras de punta redondeada, cortauñas, lima, termómetro de baño, cepillo suave, un masajeador para las encías y un anillo mordedor refrigerable. De 30 € (online) a 40 € (tienda). En babymoov.es

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– Biberón B.Box, un biberón con dispensador , higiénico y práctico que te evitará ir cargando con el bote de leche en polvo gracias a su cápsula de almacenaje donde colocas la leche para que sólo tengas que apretar un botón y el biberón esté listo, además incorpora una tetina anti-cólicos.

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Red de almacenaje en cambiador o cuna. Perfecta para colocar colgando del cambiador y meter en ella, pijamas, ropa de cambio, etc. La podéis encontrar aquí.

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– Visera para el baño. Para bebés que no quieran bañarse. El baño a veces suele ser un evento traumático para los bebés, champú y agua en los ojos y nariz, no son de sus cosas preferidas. También a la venta en nuestra tienda online.

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Baby Dam. Este sencillo dispositivo, te hará llenar de agua solo el espacio necesario para bañar a tu hijo en tu tina/bañera.

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Bib’Expresso de Béaba, para preparar biberones de una manera rápida y segura. En este pequeño electrodoméstico podrás preparar un biberón con solo una mano y en pocos segundos. La temperatura lograda siempre será de 37ºC, por lo que es seguro para el bebé. Está disponible en varios colores y puede comprarse desde 79,95€ en yoshito.es.

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Pinzas sujeta manta. Dos clips con los que conseguimos que la manta vaya sujeta a la sillita de paseo sin preocuparnos de que se caiga o los bebés la tiren y perderla. A la venta en Dilin-Dalan.

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Escurridor para biberones.  Los escurridores para biberones son unos escurridores de pequeño tamaño especialmente pensados para el primer menaje de los niños como son biberones y tetinas pero también chupetes, cubiertos y demás accesorios para su alimentación. El de la foto es Grass de Boon.

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Cinta anti pérdida de juguetes. Son unas cintas de tela con corchetes en varias posiciones para ajustarse a la barra de la sillita y a la medida del juguete. Evitan que los bebés lancen o suelten los juguetes cuando van de paseo y se pierdan. También sirven para que el niño o niña utilice el juguete cuando quiera. Podéis comprarla en nuestra tienda online.

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Calienta biberones BIB BAIN MARIE BEABA. Es muy útil, sirve para la casa y el coche.

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¡ Esperamos que os hayan gustado!

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Cómo debe ser una cena ideal y nutritiva

Hoy os hablaremos sobre cómo deben ser cenas  de los más pequeños, sanas y equilibradas.

Al programar la cena debemos tener en cuenta el menú de mediodía, la elección de alimentos ligeros y a qué hora nos vamos a dormir. La cena debe hacerse al menos unas dos horas antes de irse a la cama, para que dé tiempo a hacer la digestión.

Para no repetir platos hay que tener en cuenta lo que hemos tomado a mediodía y el día anterior. Si hemos comido pasta, podemos cenar verdura, arroz o patatas, o al revés. Y si hemos tomado legumbres, podemos cenar pasta o verdura, y viceversa.

En cuanto a los segundos platos, si a mediodía comemos carne o pollo (u otra ave), podemos cenar pescado o huevo, o al contrario. Pero no es imprescindible tomar dos platos y postre, puede ser más agradable tomar un plato únicoque incluya todos los grupos de alimentos: por ejemplo, tortilla de patata con ensalada y una fruta de postre.

De postre, es aconsejable no abusar de los dulces ni de postres demasiado grasos, que proporcionan un exceso de calorías imposibles de quemar durante el sueño nocturno. Conviene optar por el consumo de frutas presentadas enteras o cortadas y mezcladas en macedonia. Otra opción son los lácteos, que hoy en día se presentan en una gran variedad de productos.

La diferencia entre el éxito y el fracaso de la cena, muchas veces está en la presentación, ya que los niños ‟comen con los ojos”. A veces, la misma receta les puede encantar o la pueden odiar, solo porque no les ha llamado la atención.

Consejos para preparar una cena nutritiva para los niños:

  • Horarios: conviene que pase un tiempo entre la cena y la hora de ir a la cama, para que la digestión no dificulte el sueño.
  • Cantidades: Una cena muy abundante (no importa de qué tipo de comida) puede hacer que se sientan pesados y dificultar el inicio y, especialmente, el mantenimiento del sueño. Pero tampoco es bueno irse a la cama con el estómago vacío. Una cena escasa favorece los despertares y los reclamos nocturnos.
  • Tipo de comida: Deben ser alimentos ligeros. Por la noche conviene tomar alimentos que se digieran bien: pollo, pescado, verdura, arroz… También podemos tomar legumbres si las hacemos estofadas y en puré. La comida rápida (fiambre, sándwich, pizza…) se puede tomar esporádicamente, no más de una vez a la semana, acompañada de un poco de verdura, por ejemplo, ensalada, y fruta.

 

¡Nos encantaría saber cómo son  vuestros menús! 😃

 

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Chupete, ¿Si o no?

La decisión de dar el chupete a nuestros hijos es otra de esas decisiones personales que hay que respetar sea cual sea la decisión que tomemos, utilizar o no el chupete es una cuestión muy debatida. Hay mucha información distinta al respecto y en Dilin-Dalan os vamos a intentar ayudar con esta decisión.

Lo primero que hemos de decir es que cada niño es un mundo: puede que estemos decididos a usarlo y el bebé no lo quiera, como puede que al final nos demos cuenta de que es una herramienta muy práctica para calmarlo.Como en tantas cosas en la crianza, el usar o no chupete tiene sus ventajas y desventajas.

Según el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría lo aconsejable es evitar el chupete durante los primeros días de vida y hasta cuando la lactancia materna está bien establecida (generalmente a partir del mes), edad en la que comienza el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante, ya que al parecer su uso puede evitarlo. En un estudio realizado por la American Academy of Pediatrics, comprobaron que el chupete estimula el desarrollo de los caminos neuronales que controlan la potencia de las vías respiratorias superiores, pudiendo reducir hasta un 90% el riesgo de muerte súbita en los bebés. Esta insuficiencia respiratoria es la que explica la causa del síndrome de la muerte súbita.

Otra de las ventajas es que ayuda a calmar al bebé. La sensación que reciben los bebés cuando están mamando es de tranquilidad y seguridad. El uso del chupete satisface este reflejo de succión, calmando y reconfortando al bebé cuando está nervioso o cuando ninguna otra cosa parece funcionar.
Se recomienda especialmente el uso del chupete en niños que padecen los molestos cólicos. Su uso tranquiliza al bebé pero, ¡ojo! también se cree que lejos de aliviar los cólicos, estrechamente relacionados con la producción de gas en el intestino, el chupete puede favorecer que el bebé trague más aire.

Pero no todo van a ser ventajas,  La Dra. María Ruesgas, odontopediatra, advierte que “los hábitos de succión no nutritiva como el chupete y el pulgar se han relacionado con una comprensión del maxilar y deformaciones del paladar”, que en ocasiones se corrigen en cuanto se suspende el uso del chupete. Sin embargo “puede provocar problemas más serios y visibles en la carita del niño como maloclusiones dentarias permanentes y protrusión de los dientes anteriores si su uso se prolonga más allá de los 2 años”, lo que le obligará a utilizar ortodoncia.

Otra de las desventajas es la interferencia con la lactancia materna. La succión del chupete es diferente a la del pezón, por lo que el uso de chupete podría dificultar el aprendizaje de la técnica de la lactancia materna. El bebé satisface así parte de sus necesidades de succión con métodos no nutritivos y no estimula durante suficiente tiempo el pezón materno, con lo que deja de producir leche.

Otro incoveniente que tiene que ver con la lactancia es que aunque en el mercado existan varios tamaños y tipos de tetinas,  está claro que por mucho que se intente, ni la textura ni la forma serán idénticas y esto puede hacer que el bebé cambie la forma de succionar.

¿Vosotros lo habéis utilizado con vuestros hijos?. ¿Qué opinais sobre su uso?

¡Nos encantaría saber vuestres experencias para poder ayudar a otros padres y madres!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Método BLW, ¿En qué consiste?

BLW, siglas de Baby-Led Weaning, es un método de alimentación complementaria muy extendida en Estados Unidos y que está llegando a Europa. Se suele traducir como“alimentación autorregulada por el bebé”; este método sigue la forma de pensar de la crianza con apego, en el que se asume la buena voluntad del bebé y se confía en sus capacidades, y consiste en que desde que comienza la introducción de alimentos se deja que el bebé coma solo.

Según el BLW, se permite al bebé conocer nuevos sabores, olores y texturas, enseñando al bebé a elegir respetando sus decisiones y permitiendo al pequeño comer a su ritmo. Así, los padres simplemente suministran la comida al bebé dejándole espacio para que decida qué quiere comer, cuanto y en qué orden.

Esta opción para alimentar al bebé, además de estar de moda, viene avalada por estudios como éste de Reino Unido y que explica que al respetar los ritmos de hambre y saciedad del bebé se evita que coman más de lo que necesita: además si se ofrecen alimentos diversos al bebé éste es capaz de comer equilibradamente.

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Imagen:Verdeliss

Cómo iniciar el BLW  con el bebé

El mejor momento para comenzar con este método es antes del primer año, una etapa de gran crecimiento y de descubrimiento del mundo para el bebé; eso sí, es importante que los peques ya se queden sentados correctamente ellos solitos antes de empezar a comer sólidos por su seguridad. Hay que tener en cuenta las limitaciones del bebé y entenderlas, ya que la psicomotricidad del pequeño tarda en desarrollarse. Para ello se puede ayudar al bebé cuando tenga dificultades para comer algún alimento, ofreciéndoselos y sin obligarle a tomarlos si no los quiere.

El bebé aprende antes a coger porciones grandes y morder los bordes, más adelante empezará a usar el índice y el pulgar como pinza pudiendo coger pedacitos más pequeños. El siguiente paso sería el tenedor, más sencillo de utilizar para ellos que la cuchara.

Sobre la comida que se debe ofrecer al bebé, hay que usar el sentido común. Se trata de poner al alcance del pequeño comidas variadas, pero éstas deben ser sanas y adecuadas a su edad: lo ideal es consultar la dieta con su pediatra. Por ejemplo, desde los 6 meses son adecuados los cereales, la fruta, la verdura y la carne y el pescado cocidos.

Con los meses se introducirán nuevos alimentos y formas de cocinar hasta que acabe comiendo lo mismo que los demás, ya estando avanzado el primer año del niño. Por supuesto, los alimentos deben ser saludables para que el bebé se acostumbre a comer de forma sana, limitando en lo posible el azúcar, grasas saturadas y  similares.

¿Lo habéis probado? ¿Qué os parece?

Fuente: Nonabox

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Lactancia artificial: Dosis y consejos

Para aquellas mujeres que no pueden amamantar a sus bebés o que deciden no hacerlo, las leches infantiles son una buena alternativa. Algunas mujeres se sienten culpables por no amamantar a sus bebés. Pero, si usted alimenta a su bebé con una leche artificial comercializada, podrá tener la seguridad de que las necesidades nutricionales del pequeño estarán colmadas. Y podrá establecer un vínculo emocional con su bebé igual de fuerte. Después de todo, independientemente de que lo alimente con leche materna o artificial, las tomas serán un momento de gran conexión e intimidad entre usted y su pequeño.

Dosis para la lactancia artificial

Desde el nacimiento hasta los 4-6 meses, utilizaremos agua débilmente mineralizada y leche de 1ª edad (dosis con medidor al raso):

Primer mes

Primer mes (desde el nacimiento hasta el 1er mes) : 6 biberones de 90 ml de agua + 3 dosis de leche o 6 biberones de 120 ml de agua + 4 dosis de leche.

Segundo mes

Segundo mes (de 1 a 2 meses) : 6 biberones de 120 ml de agua + 4 dosis de leche o 5 biberones de 150 ml de agua + 5 dosis de leche.

Tercer mes

Tercer mes (de 2 a 3 meses) : 5 biberones de 150 ml de agua + 5 dosis de leche.

Cuarto mes

Cuarto mes (de 3 a 4 meses) : 5 biberones de 150 ml de agua + 5 dosis de leche o 4 biberones de 180 ml de agua + 6 dosis de leche.

En lo que concierne a la alimentación por lactancia exclusiva en la primera infancia, la cantidad de leche diaria se puede determinar gracias a la regla de Appert la cual dice que la cantidad de leche diaria del niño es igual al peso del niño de 1/10kg + 200 a 250ml dividido entre 10 + 100ml , sabiendo que los aportes energéticos recomendados son de 90 Kcal por cada kg.

Consejos prácticos

El volumen propuesto por cada biberón puede estar adaptado a más o a menos según el apetito del bebé, quedándose dentro de unos límites razonables (30ml de agua + 1 dosis de leche). No hay que forzar nunca al bebé a acabarse su biberón.

El bebé tiene que echar en forma de eructos el aire tragado durante la toma del pecho, haciendo pausas durante ésta y también una vez acabada. La durada de la toma del pecho es variable, pero no debe sobrepasar los 45 min.

Dejar entorno a 3h entre cada biberón, respetando el ritmo del bebé : no hay que ser muy estricto en los horarios de las comidas e intentad, dentro de lo que sea posible, no despertar al niño.

Dad únicamente agua débilmente mineralizada (sin azúcar) entre los biberones, si el bebé lo pide. Si rechaza el agua, no es porque no le guste, sino porque en ese momento no la necesita. No deis zumos de fruta antes de los 6 meses y evitad las harinas antes de los 4 meses.

Organización y preparación.

Siempre se debe tener suficiente leche artificial a mano y se deben preparar los biberones. Las leches en polvo y las condensadas se deben preparar con agua esterilizada (que se deberá hervir hasta que el bebé tenga por lo menos seis meses). Las leches infantiles que se venden listas para el uso y que se pueden verter directamente en el biberón sin añadir agua tienden a ser caras.

Los biberones y las tetinas se deben esterilizar antes del primer uso y luego lavarse después de cada toma (esto también es aplicable a los biberones de leche materna previamente extraída). Los biberones y las tetinas pueden transmitir bacterias si no se lavan adecuadamente, y lo mismo ocurre con la leche artificial no conservada en envases estériles.

Los biberones que se dejan fuera de la nevera durante más de una hora y cualquier cantidad de leche artificial que quede en el biberón después de una toma deben desecharse. Los biberones preparados no se deben guardar en la nevera durante más de 24 a 48 horas (lea la etiqueta del producto para más información).

Algunos padres calientan el biberón antes de dárselo al bebé, aunque generalmente no es necesario hacerlo. No se debe utilizar nunca el microondas para calentar biberones porque se puede crear peligrosas “burbujas o puntos calientes”.

En lugar de ello, si su bebé prefiere el biberón caliente, coloque el biberón frío debajo de un chorro de agua caliente durante unos minutos. También puede calentar el biberón en una cacerola con agua (al baño María) y, antes de dárselo al bebé, comprobar la temperatura dejando caer una o dos gotas en la cara interna de la muñeca.

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Lactancia materna versus lactancia artificial

Ante todo, en Dilin-Dalan creemos que esto es una decisión personal y respetable, sea cual sea la decisión que tomemos.

Elegir entre la lactancia materna y la lactancia artificial es una de las primeras decisiones que tienen que tomar los padres en ciernes. La Academia Americana de Pediatría (AAP) coincide con organizaciones como la Asociación Médica Americana (American Medical Association, AMA), la Asociación Dietética Americana (American Dietetic Association, ADA) y la Organización Mundial de la salud (OMS) al recomendar la lactancia materna como mejor opción para alimentar a un bebé. La lactancia materna contribuye a la defensa contra las infecciones, a prevenir alergias y a proteger contra diversas afecciones crónicas.

La AAP afirma que las madres deberían alimentar a sus bebés exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses. A partir de ese momento, la AAP anima a las madres a continuar con la lactancia materna por lo menos hasta los 12 meses y durante más tiempo si tanto la madre como el bebé así lo desean.

Aunque los expertos consideran que la leche materna es la mejor opción nutricional para los bebés, la lactancia materna no siempre es posible. En muchos casos, la decisión de dar el pecho o el biberón al bebé se basa en criterios de comodidad y estilo de vida y en consideraciones médicas específicas.

Para aquellas mujeres que no pueden amamantar a sus bebés o que deciden no hacerlo, las leches infantiles son una buena alternativa. Algunas mujeres se sienten culpables por no amamantar a sus bebés. Pero, si usted alimenta a su bebé con una leche artificial comercializada, podrá tener la seguridad de que las necesidades nutricionales del pequeño estarán colmadas. Y podrá establecer un vínculo emocional con su bebé igual de fuerte. Después de todo, independientemente de que lo alimente con leche materna o artificial, las tomas serán un momento de gran conexión e intimidad entre la madre y su pequeño.

La decisión de amamantar o dar el biberón a su bebé es una decisión muy personal. De todos modos, hay algunas consideraciones que se deben tener en cuenta antes de decidir qué es mejor para la madre y para su recién nacido.

Lactancia materna: las ventajas

Amamantar a un bebé puede ser una experiencia maravillosa tanto para la madre como para el bebé. Proporciona una nutrición ideal y una experiencia de vinculación muy especial de la que muchas madres disfrutan enormemente.

He aquí algunos de los efectos beneficiosos de la lactancia materna.

Protección contra las infecciones. Los anticuerpos que la madre trasmite al bebé a través de la leche materna pueden ayudar a disminuir la incidencia de muchos trastornos, incluyendo:

  • las infecciones de oído
  • las diarreas
  • las infecciones respiratorias
  • la meningitis

Hay otros factores que contribuyen a proteger a los bebés amantados contra las infecciones, al favorecer este tipo de lactancia el buen funcionamiento del sistema inmunitario, aumentando las defensas contra las infecciones y disminuyendo la proliferación de microorganismos nocivos como las bacterias y los virus.

La lactancia materna es especialmente beneficiosa para los bebés prematuros y también puede proteger a los pequeños contra:

  • las alergias
  • el asma
  • la diabetes
  • la obesidad
  • el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL)

En conjunto, los bebés amamantados tienen menos infecciones y se tienen que hospitalizar menos frecuentemente que los alimentados con leche artificial.

Nutrición y facilitación de la digestión. Los componentes de la leche materna -lactosa, proteína (suero y caseína) y grasa- a menudo denominados la “comida perfecta” para los bebés humanos, son fácilmente digeribles por el sistema digestivo, todavía inmaduro, del recién nacido.

En conjunto, los bebés amamantados tienen menos problemas digestivos que los alimentados con leche artificial. La leche materna tiende a digerirse con mayor facilidad, por lo que los bebés amamantados tienen menos episodios de diarrea o estreñimiento.

La leche materna también contiene, lógicamente, muchas de las vitaminas y minerales que necesita un recién nacido. Una madre sana no necesita tomar ningún suplemento vitamínico o nutricional, exceptuando la vitamina D. La leche materna contiene algo de vitamina D y esta vitamina se fabrica en el organismo cuando la piel se expone a la luz solar. Pero, puesto que la exposición solar aumenta el riesgo de lesiones cutáneas, se recomienda minimizar esta exposición. Consecuentemente, la AAP recomienda administrar suplementos de vitamina D a todos los bebés amamantados durante los dos primeros meses de vida y hasta que ingieran suficiente cantidad de leche enriquecida con vitamina D (a partir del año).

La Administración de Alimentos y Drogas (Food and Drug Administration, FDA) de EE.UU. regula la fabricación de leches infantiles para que contengan todos los nutrientes necesarios conocidos (incluyendo la vitamina D). Las leches comercializadas intentan reproducir los ingredientes de la leche humana y cada vez se están acercando más, aunque no han conseguido reproducir su composición exacta. ¿Por qué? Porque algunos de los componentes más complejos de la leche materna son demasiado difíciles de fabricar artificialmente y hay algunos que todavía no se han identificado.

Gratuidad. La leche materna no cuesta ni un céntimo. Y, debido a sus propiedades inmunitarias y a los anticuerpos que contiene, los bebés amamantados enferman menos que los alimentados con leche artificial. Por ejemplo, los investigadores han constatado que los bebés que se alimentan exclusivamente con leche materna tienen menos episodios de infección de oído. Esto implica menos visitas a la consulta del pediatra, lo que significa menor cantidad de copagos y menor necesidad de comprar medicamentos de venta con o sin receta médica.

Fuente: kidshealth.org